Jornada en CEOE Aragón

Representantes de la Comisión Europea en España y del Grupo del Banco Europeo de Inversiones presentaron ayer en Zaragoza el Plan de Inversiones para Europa. El objetivo es movilizar 315.000 millones de euros en inversión privada. España todavía está lejos de aprovechar todo el potencial que ofrece el plan.
De izquierda a derecha: Rosario Casero (representante del ICO), Carlos Torre Rodríguez (presidente de CEOE Teruel), Francisco Querol (gerente de la Unidad de Promoción y Financiación del Instituto Aragonés de Fomento), Juergen Foecking (director adjunto de la Representación de la Comisión Europea en España), Fernando Callizo Oliván (presidente de CEOE Aragón), María Vargas (jefa de unidad en el equipo de operaciones de financiación al sector público del Banco Europeo de Inversiones en España), Alberto Barragán (jefe de la Oficina del Grupo del Banco Europeo de Inversiones en España), Carlos Bistuer (presidente de CEOS Huesca), José María García López (director general de CEOE Aragón) y Luis Cañete (miembro del equipo de operaciones de financiación al sector público del Banco Europeo de Inversiones en España). Foto: CEOE Aragón

Presentación del ‘Plan Juncker’ en Zaragoza. De izquierda a derecha: Rosario Casero (representante del ICO), Carlos Torre Rodríguez (presidente de CEOE Teruel), Francisco Querol (gerente de la Unidad de Promoción y Financiación del Instituto Aragonés de Fomento), Juergen Foecking (director adjunto de la Representación de la Comisión Europea en España), Fernando Callizo Oliván (presidente de CEOE Aragón), María Vargas (jefa de unidad en el equipo de operaciones de financiación al sector público del Banco Europeo de Inversiones en España), Alberto Barragán (jefe de la Oficina del Grupo del Banco Europeo de Inversiones en España), Carlos Bistuer (presidente de CEOS Huesca), José María García López (director general de CEOE Aragón) y Luis Cañete (miembro del equipo de operaciones de financiación al sector público del Banco Europeo de Inversiones en España). Foto: CEOE Aragón

La crisis dio al traste con la inversión privada en Europa. Para volver a generar crecimiento y crear más de un millón de empleos en los próximos tres años, la Comisión Europea lanzó el año pasado el Plan de Inversiones para Europa, popularmente conocido como ‘Plan Juncker’. La iniciativa se centra en la eliminación de los obstáculos para la inversión, la visibilidad y asistencia técnica a los proyectos de inversiones y el uso inteligente de los recursos financieros. Los principales sectores a financiar son infraestructuras energéticas, transporte, investigación y desarrollo y economía digital. El objetivo es que, a partir de una aportación de 21.000 millones de euros procedentes del presupuesto comunitario y el Banco Europeo de Inversiones (BEI), generar un efecto palanca que se traduzca en inversiones privadas por valor de 315.000 millones de euros.

Representantes de la Comisión Europea y del BEI se desplazaron ayer hasta Zaragoza para explicar a los empresarios aragoneses, en una jornada organizada con CEOE Aragón, en qué consiste el ‘Plan Juncker’ y cómo pueden participar. «Hay un amplio margen de mejora porque España, hasta el momento, está muy lejos de aprovechar este plan, su participación está todavía muy lejos de otros países», destacó Fernando Callizo, presidente de CEOE Aragón, en la apertura de la jornada. En el primer año de vida del ‘Plan Juncker’ se han conseguido movilizar inversiones por valor de 12.000 millones de euros, de los que España tan solo ha captado un 6%.

En qué consiste el ‘Plan Juncker’

Juergen Foecking, director adjunto de la Representación de la Comisión Europea (CE) en España, fue el encargado de introducir el Plan de Inversiones para Europa. «La tasa de inversión normal de inversiones es del 21-22% del PIB. Desde 2008 estamos por debajo del nivel normal. Este plan de inversiones es para estimular esas inversiones, que han bajado en Europa un 15% y, en algunos países, hasta el 60%», apuntó Foecking.

¿A qué se debe esa caída de la inversión? El delegado de la CE expuso varios motivos: poca confianza del inversor ante las bajas expectativas de demanda, fragmentación de los mercados financieros, falta de capital que catalice la inversión, falta de confianza en el euro, altos niveles de endeudamiento y acceso al crédito. «El plan de inversiones es para trabajar todos estos factores, para estimular la inversión privada y el entorno empresarial».

Para alcanzar estos objetivos, el plan actúa en tres ámbitos: movilizar 315.000 millones de euros de inversión privada en tres años [equivalente al 0,8% del PIB europeo anual], respaldar la inversión en la economía real y crear un entorno propicio a la inversión. El Plan prevé apoyar proyectos a largo plazo en infraestructuras estratégicas (conexiones energéticas transfronterizas, banda ancha, etc.), de transporte, de educación o de I+D+i. Por otro lado, el plan (en productos financieros como préstamos, garantías, venture capital o quasi-equity) va dirigido a pymes y mid-caps. El Gobierno español se ha comprometido a aportar 1.500 millones de euros al ‘Plan Juncker’ a través del Instituto de Crédito Oficial (ICO).

Foecking aportó dos herramientas para que las empresas se aproximen al plan:

  • El Centro de Asesoramiento: «Es como una ventanilla única para obtener información sobre las posibilidades de financiación. Además es una plataforma de cooperación para transmitir, intercambiar y difundir experiencias».
  • El Portal europeo de proyectos de inversión, el punto de encuentro de promotores de proyectos que buscan inversores e inversores en búsqueda de proyectos interesantes. «Ya se pueden consultar cerca de 200 proyectos. Puedes pedir financiación del Plan de Inversiones sin tener que pasar por esta herramienta, es un apoyo más», apuntó Foecking.
Juergen Foecking, director adjunto de la Representación de la Comisión Europea en España, y Fernando Callizo, presidente de CEOE Aragón, en la inauguración de la jornada.

Juergen Foecking, director adjunto de la Representación de la Comisión Europea en España, y Fernando Callizo, presidente de CEOE Aragón, en la inauguración de la jornada.

BEI, FEI y EFSI

En la jornada también intervinieron Alberto Barragán, jefe de la Oficina del Grupo del Banco Europeo de Inversiones en España, y María Vargas, jefa de Unidad en el equipo de operaciones de financiación al sector público en España del Banco Europeo de Inversiones, quienes explicaron en qué consiste el Fondo Europeo para Inversiones Estratégicas.

Barragán comenzó explicando qué es el Grupo BEI, que abarca tanto el Banco Europeo de Inversiones (BEI) como el Fondo Europeo de Inversiones (FEI). «Durante 12 años, España ha sido el país de la UE que ha Barragán: «El objetivo del EFSI es movilizar al sector privado, incentivar proyectos de inversión»recibido más financiación del BEI. El año pasado se financiaron 12.000 millones de euros en España y, de los destinatarios finales, 75.000 eran pymes con un préstamo medio de 80.000 euros. Seis de cada diez pymes financiadas por el BEI son españolas», destacó el jefe de la Oficina del Grupo del Banco Europeo de Inversiones en España. El FEI, por su parte, proporciona capital de riesgo a pymes y facilita garantías a instituciones financieras como bancos para cubrir sus préstamos a estas empresas. El FEI no es una institución de préstamo y no facilita ni gestiona subvenciones a empresas, ni invierte directamente en ellas, lo que hace es trabajar a través de bancos y otros intermediarios financieros.

El delegado del Grupo BEI aclaró por su parte que el Fondo Europeo para Inversiones Estratégicas (EFSI, por sus siglas en inglés), es un entramado contractual entre la CE y el BEI, una garantía de cartera a un portfolio de operaciones nuevas del BEI a tres años. «El objetivo es movilizar al sector privado, incentivar proyectos de inversión». El EFSI vencerá el 4 de julio de 2018 (para la aprobación de proyectos), aunque Barragán apuntó a que es probable que se prorrogue.

Resultados del EFSI tras su primer año de vida:

Listado de proyectos

Sectores y preguntas frecuentes

María Vargas, jefa de Unidad en el equipo de operaciones de financiación al sector público en España del Banco Europeo de Inversiones, explicó por su parte que los potenciales destinatarios finales y las tipologías de proyectos a los que se orienta el EFSI son infraestructuras de transportes, fondos de inversión a largo plazo, infraestructuras de banda ancha, infraestructuras de energía, innovación, investigación, eficiencia de recursos energéticos, energías renovables, pymes y mid-caps, así como educación. El BEI presenta los proyectos al Comité de Inversión de EFSI, que es quien aprueba su elegibilidad.

Respecto a los productos ofrecidos, estos se concentran en deuda senior a largo plazo para proyectos de mayor riesgo, préstamos subordinados y capital y productos híbridos. «Estos productos están en continuo desarrollo que se adaptan a las necesidades del mercado», apuntó Vargas, que remarcó que los fondos EFSI «no son subvenciones».

Para que una operación sea elegible, la jefa de Unidad del BEI aclaró que deben ser comercialmente solventes, económica y técnicamente viables, deben aportar valor añadido, deben ser inversiones que impulsen el empleo y el crecimiento, que exista la posibilidad de intermediación bancaria, la participación en fondos de inversión, precios acordes con el riesgo e, idealmente, sean operaciones escalables y replicables. Cada proyecto se debe solicitar individualmente y se analiza caso por caso.

¿Cuáles son las empresas elegibles? Vargas destacó que pueden ser empresas de todos los tamaños, aunque se hace hincapié en las mid-caps de menos de 3.000 empleados y pymes de menos de 250 trabajadores, si bien estas últimas deben acceder al EFSI a través de intermediarios.

María Vargas concluyó recordando que el objetivo es maximizar el impacto económico en la UE mediante un incremento de las inversiones, que no existen cuotas de proyectos por país o región y que el objetivo de absorción del riesgo por parte del BEI es impulsar inversiones con mayor perfil de riesgo pero económica y técnicamente viables.

Emprendedores y ‘gacelas’

La segunda parte de la jornada acercó la casuística de las inversiones y el papel de la Administración al propio terreno aragonés. El primero en intervenir fue Pedro Mata, gerente de la Fundación Aragón Invierte, «la red aragonesa de business angels», como definió a la institución. Con datos del GEN (Global Entrepreneurship Network), Mata analizó el perfil del emprendedor aragonés, con qué apoyos cuentan y cómo es el ecosistema de financiación del emprendimiento, entre otros temas.

El gerente de la Fundación Aragón Invierte hizo hincapié en los proyectos ‘gacela’, nuevas empresas «de alto crecimiento que aportan empleo, alta productividad, tiene alto nivel de I+D, son exportadoras y generan beneficios a los que están alrededor».

El perfil del emprendedor en Aragón encaja con una edad media de 42 años, el 40% cuenta con estudios universitarios y el 45% contaba con experiencia profesional previa, según los datos del estudio. El 60& emprende por oportunidad; otro 34% por necesidad. La mitad de estas empresas no tienen trabajadores, aunque el 3,5% tiene 20 empleados o más. Respecto al nivel de innovación, el 62,9% no innova, el 21% se define como empresa algo innovadora y el 15,90% como “completamente innovadoras”. De cara a mercados exteriores, el 69% no exporta, pero de las que lo hacen, las que exportan un 25% han crecido un 166%.

«Hay que ayudar a los emprendedores porque aportan algo a la sociedad. Si conseguimos que esos emprendedores apoyen las economías locales, estaremos haciendo un bien a la sociedad», declaró Mata, que recordó que en Aragón hay 151 instituciones dedicadas a dar servicio a los emprendedores.

¿Cuál es el principal problema de los emprendedores? «El acceso a la financiación. En el sur de Europa, 6 de cada 10 euros viene de los bancos; en otros países europeos el peso recae en fondos, business angels, estado, Mata: «La rentabilidad para los bancos es muy baja con los emprendedores, ya que el riesgo es alto y las startups no pueden devolver los préstamos a corto plazocompañías financieras… La rentabilidad para los bancos es muy baja con los emprendedores, ya que el riesgo es alto y las startups no pueden devolver los préstamos a corto plazo. Pero el dinero no siempre es lo más importante», sentenció Mata.

¿Hacia dónde debe ir el emprendimiento? El gerente de la Fundación Aragón Invierte enumeró varios items que se deben impulsar: fomento de la cultura emprendedora, educación y formación emprendedora, eliminación de barreras administrativas, financiación, ley de segunda oportunidad y calidad del emprendimiento.

Un nuevo rol de la Administración

Francisco Querol, gerente de la Unidad de Promoción y Financiación del Instituto Aragonés de Fomento, hizo varias reflexiones importantes sobre el papel que debe desempeñar la Administración respecto a la financiación y el desarrollo de nuevos proyectos empresariales.

«¿Qué podemos hacer para minimizar la percepción de riesgo? Es inherente a la actividad empresarial, pero desde la Administración pública podemos crear ecosistemas de seguridad para el crecimiento e inversión y apoyar y acompañar a lo largo de todas las etapas de implementación de un proyecto de inversión empresarial. La Administración tiene que hablar el mismo lenguaje que los emprendedores y los empresarios. A la administración se nos tiene que ver más como un partner que como un regulador. La Administración tiene que saber repartir y ordenar el juego, servir de nexo de unión de los distintos actores, pero también tomar el tiempo de analizar el proyecto como si fuera propio», apuntó Querol.

No hay nada que minimice más el riesgo que la viabilidad y la solidez del propio proyecto. La viabilidad es muchas veces un proceso de refinado y perfeccionamiento de una idea inicial.

Querol: «La Administración debe adquirir un rol más propositivo, proponer proyectos a los empresarios»«La Administración no puede ser prescriptor de proyectos de iniciativa privada, pero sí mejorar su credibilidad. Es una forma intangible de absorción del riesgo», afirmó Querol, que apostó por un papel más «propositivo» de las instituciones para «proponer proyectos a los empresarios. Además hay que priorizar y para eso hay que planificar, qué entorno competitivo queremos».

Ante la reducción de la inversión pública, el gerente de la Unidad de Promoción y Financiación del Instituto Aragonés de Fomento apuntó que el rol de la Administración debe «reinventarse atrayendo inversores, no solo proyectos. Debemos consolidarnos como un territorio interesante, asegurar el efecto palanca que permita multiplicar las inversiones».

La clausura de la jornada corrió a cargo de Ramón Tejedor, director gerente del Instituto Aragonés de Fomento, quien realizó ante los representantes de la Comisión Europea y del BEI una defensa de la fuerza logística de Aragón, de su alto nivel tecnológico y de la apuesta por fortalecer las relaciones con Europa, cristalizadas en la reciente visita del presidente de Aragón, Javier Lambán, a Bruselas.