Jornada en CEOE Aragón

Jochen Müller, analista político de la Representación de la Comisión Europea en España, explicó ayer en Zaragoza el alcance del tratado que se está trabajando con EEUU. Tres empresas aragonesas aportaron sus experiencias en este mercado y trasladaron recomendaciones para las negociaciones.
De izquierda a derecha: Jochen Müller, analista político de la Representación de la Comisión Europea en España y experto en el acuerdo sobre el TTIP, Fernando Chóliz (Fersa Bearings), Fernando Callizo, presidente de CEOE Aragón, Jesús Mena (Magapor) y José Antonio Briz (Grandes Vinos y Viñedos).

De izquierda a derecha: Jochen Müller, analista político de la Representación de la Comisión Europea en España y experto en el acuerdo sobre el TTIP, Fernando Chóliz (Fersa Bearings), Fernando Callizo, presidente de CEOE Aragón, Jesús Mena (Magapor) y José Antonio Briz (Grandes Vinos y Viñedos).

Las negociaciones entre la Unión Europea y Estados Unidos sobre la Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión (TTIP, por sus siglas en inglés) continúan avanzando, pero en un ambiente cada vez más enrarecido. A las dificultades que pudiera traer el brexit se ha sumado un creciente rechazo en Francia y Alemania o la abierta oposición de Donald Trump, candidato a la Casa Blanca. CEOE Aragón y la Representación de la Comisión Europea en España organizaron ayer una jornada para explicar (segunda cita en menos de tres meses) en qué consiste el TTIP y cómo puede beneficiar a las empresas aragonesas. Pese a las recientes presiones a las que se enfrentan las negociaciones, Jochen Müller, analista político de la Representación de la Comisión Europea en España y experto en el acuerdo sobre el TTIP, fue claro: «El contenido del acuerdo y su calidad son más importantes que la velocidad para su aprobación».

«Independientemente del tamaño de cada empresa, la firma del TTIP afectará a todas. Este tratado supondría la creación de la mayor zona de libre comercio del mundo», apuntó Fernando Callizo, presidente de CEOE Aragón, en la inauguración de la jornada. El delegado de la Representación de la Comisión Europea en España explicó, por su parte, los antecedentes: «Europa viene golpeada por una crisis que ha conllevado bajo nivel de crecimiento, alto desempleo y disminución de las inversiones. El TTIP no solo tiene una faceta comercial, también es sobre inversiones. Europa está recuperando el crecimiento, pero el nivel de inversiones está bajo respecto a como debería ser».

Müller: «El TTIP es una prioridad para Europa, un acuerdo de libre comercio razonable y equilibrado con EEUU»En Europa, el 14% del empleo depende de las exportaciones, 31 millones de empleos directos. En la estrategia comercial de la UE, «el TTIP es una prioridad, un acuerdo de libre comercio razonable y equilibrado con EEUU», explicó Müller. ¿Por qué se negocia? «Por crecimiento y empleo, ya que conllevará una reducción de aranceles, acceso a los respectivos mercados y mejoras en el ámbito regulatorio, y por una cuestión geopolítica, ya que está en juego la capacidad de establecer estándares globales».

¿Qué se negocia en el TTIP?

Tres son las áreas sobre las que se trabaja:

  1. Acceso a los mercados: reducción de aranceles, servicios, obras/contratos públicos.
  2. Cooperación regulatoria (horizontal y sectorial, obstáculos administrativos, buenas prácticas regulatorias, estándares globales y consejo regulatorio). «En las inspecciones fitosanitarias, el 100% de la carga vuelve a ser inspeccionada cuando llega a EEUU aunque ya se haya hecho en España. Esto no tiene sentido, cuesta tiempo y dinero», ejemplificó Müller, que también incidió en la necesidad de reconocimiento mutuo de test, ensayos y estándares.
  3. Reglas (inversiones, desarrollo sostenible, denominaciones de origen, acceso a energía y materias primas, reglas de aduana y pymes).

Los cuatro mensajes de la CE

El analista político de la Representación de la Comisión Europea en España defendió la política de transparencia de la CE, recordando que la negociación es un mandato de los 28 estados «Los principales beneficiarios del TTIP son las pymes»miembros, «con objetivos y líneas rojas» y con amplio apoyo del Parlamento Europeo. Müller quiso trasladar cuatro mensajes sobre la importancia del TTIP:

  1. Impacto positivo económico: «Gracias al acuerdo con Corea del Sur, en cinco años hemos aumentado más del 40% las exportaciones a este mercado. El pasado nos demuestra que lo que negocia la UE parece funcionar. Existen diferencias del impacto por sectores y países, pero estudios independientes señalan que España sale como el cuarto país más beneficiado tanto por sus sectores económicos como por su situación geográfica. En los primeros cinco años se estima que el comercio en España crecerá un 30%, el crecimiento un 2,94%, se crearán 335.000 empleos adicionales y los salarios crecerán hasta un 0,72%.
  2. Los principales beneficiarios son las pymes: «España tiene muchísimas pymes, pero solo 90.000 exportan. Esa base es muy pequeña y hay que ayudarles a crecer de tamaño. Los principales beneficios que repercutirán en las pymes serán los servicios, movilidad laboral, acceso a contratación pública y comercio electrónico.
  3. Importancia geopolítica: «No tenemos que tener un sentimiento de inferioridad en Europa respecto a Estados Unidos. Somos fuertes, somos una potencial mundial, negociamos a la misma altura. El 90% del crecimiento del comercio mundial durante los próximos años se hará fuera de Europa y queremos que nuestras empresas participen en ese crecimiento. No se debe obviar que se ha firmado el TPP (Acuerdo Estratégico Trans-Pacífico de Asociación Económica) y tenemos que ser conscientes de que, en el comercio internacional, no hacer también tiene un coste. Queremos fomentar el liderazgo común en el comercio mundial y establecer estándares globales antes de que vengan impuestos por China o India».
  4. Informar, comunicar, combatir mitos: «Existe una necesidad de hablar del tema. Debe quedar claro que desde Europa tenemos nuestras líneas rojas, pero tenemos que debatir en función de los hechos. Existen muchos mitos en torno al TTIP, desde cómo afectarán a los servicios públicos como sanidad o educación a derechos laborales, medioambientales, salud pública, seguridad alimentaria, inversiones o la posición de las pymes frente a las multinacionales. Apostamos por la mayor transparencia y es cierto que, al inicio de las negociaciones, cometimos el error de subestimar el interés en este acuerdo».

Aragón y el TTIP

Aragón es la novena comunidad autónoma por importancia respecto a las exportaciones españolas a Estados Unidos. Por sectores, el 37% de las ventas corresponden a manufacturas de consumo, un 29% a bienes de equipo y otro 15% a alimentación y bebidas.

Comercio exterior Aragón – EEUU

Cifras en millones de euros
Fuente: Base de datos de comercio exterior de la Agencia Tributaria y las Cámaras de Comercio

Entre la documentación aportada en la jornada, se señalaban determinadas ventajas que el TTIP podría traer a las pymes aragonesas de determinados sectores:

  • Bienes de equipo / Maquinaria específica industrial: El TTIP permitirá una mayor coherencia regulatoria, facilitando la homologación y certificación de los productos en el mercado estadounidense. Además, dicha coherencia regulatoria puede permitir el desarrollo de normas y estándares a nivel mundial. Además, permitirá una rebaja arancelaria que se sumará a la reducción de BNAs; se facilitarán los trámites para invertir en EEUU y se reforzarán las garantías jurídicas. Adicionalmente, se busca mayor cooperación en I+D+i en un sector de valor añadido.
  • Manufacturas de consumo: textil y confección. Existe un pico arancelario para el que el TTIP significará una reducción significativa. Existirán ventajas para la implantación comercial, se facilitará el comercio electrónico y se producirá una aproximación de estándares técnicos que reducirán los costes de fabricación.
  • Alimentación y bebidas: La protección de las indicaciones geográficas permitirá comercializar nuestros productos bajo su correspondiente denominación de origen; permitirá una rebaja arancelaria y el reconocimiento mutuo de los dos sistemas de seguridad alimentaria será beneficioso para la industria.

¿Cuál es la situación actual de las negociaciones?

Müller quiso ser cauto ante una posible fecha de cierre de las negociaciones sobre el TTIP: «Llevamos 14 rondas de negociación. La idea era terminar antes del cierre de la administración Obama. Imposible no es, pero sí muy complicado. Llevamos 3 años negociando, pero el contenido y la calidad son más importantes que la velocidad».

Un buen punto de apoyo para avanzar, a juicio del analista político de la Representación de la Comisión Europea en España, es el tratado con Canadá (CETA): «Hemos conseguido avances muy importantes que intentamos trasladar al TTIP. En cierta forma generan un precedente y este acuerdo nos daría muchos argumentos en la negociación con EEUU. Cuanto antes se cierren las negociaciones del TTIP, mejor, pero la calidad prima a la velocidad. No merece la «El TTIP, si sale bien, debería ser un tratado abierto a otros países con intereses geoestratégicos»pena un tratado que no es ambicioso. Acabar antes de enero es muy complicado. Lo seguimos intentando pero, si no es posible, seguiremos intentándolo».

¿Y cómo afectará el brexit? «No hay vuelta atrás, pero no va a ser un proceso corto. Mientras, Reino Unido sigue siendo miembro con pleno derecho y obligaciones. Cuando salgan, tienen que pensar si en muchos de los acuerdos que tiene la UE quieren mantenerse dentro. Pero para los americanos seguimos siendo un mercado de 500 millones de europeos. El TTIP, si sale bien, debería ser un tratado abierto a otros países con intereses geoestratégicos».

Las empresas aragonesas hablan

La jornada también contó con la participación de tres empresas aragonesas que llevan años operando en el mercado estadounidense: Magapor, pyme que desarrolla e implementa la tecnología más avanzada en inseminación artificial porcina; Grandes Vinos y Viñedos, bodega líder de la D.O.P. Cariñena; y Fersa Bearings, empresa que ofrece soluciones de rodamientos para automoción, vehículo pesado, agrícola e industrial. Todas coincidieron en el enorme potencial de este mercado, pero alertaron de su complejidad legislativa y de la necesidad de cubrirse ante posibles riesgos legales.

Magapor: «Nos hemos sentido desprotegidos legalmente»

Jesús Mena, director general de Magapor, recordó por qué el norteamericano es un mercado estratégico para su empresa: «Es el gran mercado, el segundo en producción de cerdos. Es un mercado caro, con margen, donde puedes dar valor a tu producto y la gente lo paga. No es un mercado de precio, al menos en el sector agroalimentario.

Magapor tardó en entrar en el mercado estadounidense: «Nos costó 7 años acreditarnos ante la FDA. Enviamos a una persona a vivir allí y fue un problema importante explicar por qué esa persona debía estar en Estados Unidos, ya que existen muchas trabas para la movilidad de trabajadores. Empezamos a crecer después de dos años invirtiendo, de realizar presentaciones de productos. Nuestra estrategia fue un proyecto a 5-6 años que conllevó mucha inversión. Comenzamos con buen éxito y trabajábamos con un canal de distribución. El norteamericano, el usuario final, no está acostumbrado a importar: hasta las grandes empresas te dicen que les pongas el producto allí, priman la calidad… y todo eso lo pagan», apuntó Mena.

Mena: «En el tema legal te puedes meter en una espiral multimillonaria»Sin embargo, a la presencia de Magapor en suelo estadounidense le esperaba un importante revés: «Hicimos un cambio de planteamiento de distribución y nos encontramos un problema legal. El contrato vencía y nuestro distribuidor quería ampliarlo. Le dijimos que no y nos abrió un proceso judicial. Además, a todas las personas que compran nuestros productos les pone una demanda y está consiguiendo sacarnos del mercado porque el norteamericano le tiene pánico a una carta de un abogado. Para resolver un tema legal te puedes meter en una espiral multimillonaria y te hace valorar si realmente vale la pena. Estamos en posición de debilidad y nos hemos sentido desprotegidos legalmente».

«Nuestra experiencia por un lado es buena porque el mercado nos aceptó, hasta que nos ocurrió esta situación. Exportamos a 47 países y en Estados Unidos nos hemos encontrado una situación que no habíamos encontrado nunca en otro mercado. Hemos ganado el juicio en España, pero el distribuidor sigue recurriendo y mientras tanto envía cartas diciendo que demandará a quien nos compre. Para hacer frente a este tipo de situaciones, la cultura americana te piden una provisión de fondos. No es una cuestión de que gana quien tiene razón, gana quien tiene más dinero. Los propios clientes americanos nos dicen que, cuando tengamos los temas legales resueltos, estarán encantados de volver a trabajar con nosotros», apuntó Mena.

Grandes Vinos y Viñedos: «Es el mercado más competitivo, pero necesitas un buen asesor legal»

En Estados Unidos, el vino ves un producto muy regulado y debe estar legalizado por la FDA. José Antonio Briz, director general de Grandes Vinos y Viñedos, apuntó que el vino, en el mercado americano, tiene que pasar por un importador, un distribuidor y un retail, «tres sectores que conllevan un coste añadido para poder ser competitivo. Además, existen tasas por galones, federales y por estados. Son 50 países dentro de uno, con la casuística que eso conlleva».

Briz reconoció que el trabajo para hacerse hueco en Estados Unidos es «costoso», pero que es «el país de las oportunidades, el mercado más competitivo». Eso sí, recomendó contar con un «muy buen asesor legal porque si cometes un descuido te han robado la cartera».

Briz: «La burocracia es brutal. Es un país muy interesante pero muy encorsetado»Otra queja fue la excesiva burocracia del mercado estadounidense: «En cada estado tienes que tener registrada la marca. La burocracia es brutal. Es un mercado muy interesante pero muy encorsetado. Seguirá siendo un mercado con un potencial importantísimo, pero hay que aminorar trabas. Por ejemplo, como bodega, la ley americana no te permite llegar al cliente final, tienes que pasar al menos por importador o distribuidor. Al final merece la pena y nuestro reto es que esté entre los tres primeros países de nuestra cartera de clientes».

Briz también recomendó elegir bien tus socios en el país: «Hay estados en los que un importador tiene registrada tu etiqueta y, si tienes problemas, no vuelves a vender más. Hay que tener mucho cuidado con quién te alías».

Fersa Bearings: «Es fundamental tener un buen seguro de responsabilidad civil de producto»

La experiencia de Fersa Bearings se remonta a 25 años. Fernando Chóliz, controller & Admin division manager de la compañía, recordó que vendían a este mercado por valor aproximado a 500.000 euros, ˜nuestro séptimo mercado por importancia entonces».

Pero Fersa Bearings decidió cambiar la estrategia: «Es el principal mercado del mundo, así que decidimos dar un paso más. Empezamos a atacar el mercado y nos dimos cuenta de que la única manera de entrar era con presencia propia. Comenzamos los procesos de homologación y en 2012 alcanzamos los 6 millones de euros. Un fabricante nos pidió estructura propia, lo que implicaba contar con una filial. Lo hicimos y en agosto de 2014 constituimos Fersa Bearings North America, Inc. El plan era que durante el primer año fuera operativo, que no ejecutara ventas».

Chóliz: «Implantar una filial en EEUU es relativamente sencillo»La estrategia ha funcionado muy bien: «Ahora estamos vendiendo 12 millones de euros. Desde hace unos años es nuestro principal mercado y tenemos una línea de producción solo para un cliente americano. Implantar una filial en EEUU es relativamente sencillo porque los trámites administrativos son fáciles y no hace falta gran inversión en capital. Siempre hemos trabajado a través de abogados locales y un factor que nos ayudó mucho es que no expatriamos a ninguna persona, contratamos a una persona que nos ayudó a hacer el proceso de apertura», recordó Chóliz, que quiso hacer una recomendación a las empresas que asistieron a la jornada: «Es fundamental un buen seguro de responsabilidad civil de producto: para cualquier problema que haya, las demandas son millonarias».

Respecto a la burocracia, Fersa Bearings no se ha encontrado tantas trabas como otros sectores: «Tenemos que registrar la compañía en todos los estados donde vamos a vender y la marca la tenemos registrada a nivel nacional». Donde sí se han enfrentado ante la necesidad de rellenar mucha documentación es ante la necesidad de desplazar trabajadores: «Como estamos creciendo tenemos que expatriar una persona. ¿Qué visado va a tener? Los abogados nos han recomendado uno para desplazamiento de trabajadores entre filiales y matrices. Son procesos que conllevan mucha documentación y justificación».

Una de las ventajas del TTIP serían los beneficios arancelarios. Chóliz recordó que los productos de Fersa Bearings pagan entre el 0 y el 9, y apuntó a que aduanas y despachos suponen otros gastos que se podrían evitar con el tratado de libre comercio.

«Nuestra experiencia en Estados Unidos hasta ahora es muy positiva y muy buena. En nuestro caso los márgenes son escasos y hay que ser muy competitivo para mantenerse», finalizó el delegado de Fersa Bearings.