Artículo

México, un mercado donde priman las relaciones personales

Ir de la mano de un socio, cultivar las relaciones interpersonales y estar atento en la negociación son los consejos de Alejandro Aliaga.

Después de seis años trabajando en la delegación de México, Caribe y Centro América para Maetel, Alejandro Aliaga analiza las oportunidades de negocio en el mercado mexicano. Aliaga, tras protagonizar un desayuno de trabajo del Club Cámara Internacional patrocinado por Bantierra, explica su experiencia sobre el terreno poniendo en marcha importantes proyectos fotovoltaicos.

“La experiencia profesional ha sido muy gratificante, aunque en lo personal ha sido duro porque no pensaba estar tanto tiempo”, asegura. México cuatriplica a España en población y extensión, lo que hace más complicada cualquier operativa, sobre todo en logística, ya que cuenta con cuatro franjas horarias. “Lo mejor de México es su gente, y lo peor, también; es algo que te dicen los propios mexicanos y resulta chocante”, cuenta Aliaga.

Aliaga define a los mexicanos como “los aragoneses de Latino América”: son amantes de su país, les gusta que las cosas se hagan bien y, sobre todo, son muy acogedores. El directivo de Maetel aconseja que para trabajar en México es recomendable cultivar las relaciones interpersonales, “que siempre son muy necesarias para hacer negocios, pero aquí más”. En México es muy necesario tener un socio del que ir de la mano: “Tienes que visualizar que tienes que estar allí, ser uno más, relacionarte en el día a día con los socios y clientes”, remarca.

“Hay gente muy preparada en México, pero también hay mucha ‘titulitis’, por lo que hay que filtrar bien antes de contratar”.

El directivo de Maetel cuenta su propia experiencia: “Fui en 2012 con dos proyectos de energía fotovoltaica en la mochila, con la idea de ponerlos en marcha en unos meses… Y los estamos construyendo ahora, en 2018, para un cliente español”. “Llegamos justo cuando acababan de celebrarse las elecciones presidenciales que ganó Enrique Peña Nieto, quien llegó al poder con un afán reformador muy fuerte”, explica Aliaga. Esto obligó a pausar las decisiones empresariales hasta conocer el nuevo marco legal en el que se movería el sector de la energía.

Para quien va a hacer negocios a México esos giros en la orientación política pueden ser un gran inconveniente, pero Aliaga destaca que forman parte de la cultura del país.  “Los mexicanos tienen una gran resilencia, una capacidad admirable de levantarse tras los problemas. Hay que aprender de su forma de entender la vida, tienen una forma más feliz de disfrutar del día a día, porque quién sabe si mañana no van a tener que enfrentarse a un terremoto o la erupción de un volcán”. Eso sí, Aliaga quiere acabar con los estereotipos: “Hay mucha gente muy preparada, dispuesta a mejorar las cosas, y se están produciendo cambios importantes”.

A la hora de buscar personal allí, Aliaga asegura que hay gente muy preparada, pero también hay mucha “titulitis”, por lo que hay que filtrar bien antes de contratar. También explica que allí la financiación de cualquier producto está generalizada: “Es habitual que alguien se compre una camisa de Zara a plazos”, asegura. De todas formas, el directivo recomienda siempre estar atento en cualquier negociación con este país: “Hay que desconfiar de todo, estar despierto… Son gente muy viva que aprendió mucho de la picaresca española”.

También te puede interesar

Quiero recibir los casos de éxito en mi email