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Guía básica para exportar alimentos y bebidas a Estados Unidos

EEUU es un mercado condicionado por las exigencias técnicas y el sector agroalimentario no es una excepción. Cumplir con la normativa específica para cada producto, las reglas de etiquetado o los trámites que impone la FDA son obligaciones inexcusables. Sonia García, delegada de AREX en EEUU, detalla qué pasos hay que seguir para exportar alimentos y bebidas a Estados Unidos.

El mercado agroalimentario estadounidense se encuentra, cuantitativa y cualitativamente, entre los más importantes del mundo: con más de 310 millones de potenciales clientes -50 de ellos de habla hispana-, es además un referente en la introducción de novedades y marca tendencias tanto desde la perspectiva del consumidor como de la distribución y el marketing. Las empresas aragonesas del sector son conscientes de su valor estratégico y compiten por lograr su hueco a la hora de exportar alimentos y bebidas a Estados Unidos.

Por supuesto, no se puede obviar que casi todos los méritos recaen en las ventas de vino, que representan la mayor parte de las exportaciones aragonesas de este sector a EEUU. El atractivo es manifiesto, así que… ¿cómo exportar productos agroalimentarios a Estados Unidos?

Sonia García, delegada de AREX en EEUU

Sonia García, delegada de AREX en EEUU

“Existen normativas sobre 168.000 productos”

El proceso de exportación de productos agroalimentarios a Estados Unidos es muy complejo: “Existen normativas sobre 168.000 productos. Debemos analizar caso por caso”, explica Sonia García, delegada de AREX en Estados Unidos.

El desarrollo técnico es muy exhaustivo y, por ejemplo, existen protocolos específicos para mariscos, jugos y pulpas, empacados de baja acidez, alimentos acidificados… “No basta con decir ‘Quiero exportar queso’: hay que indagar si es blanco o azul, de qué animal viene la leche… porque todos esos factores condicionarán los trámites para su importación”, apunta García.

Pero antes de entrar en procedimientos y normativas, hagamos una aproximación al mercado y su funcionamiento con la delegada de AREX en Estados Unidos.

Conocer los canales

La distribución es “muy profesional, microsegmentada y con una importante apuesta por el marketing”, señala Sonia García. La mayoría de las ventas se realizan en tiendas minoristas, el conocido como ‘canal off site’, mientras que el resto se producen en el canal food service u ‘on site’, que engloba a todos los puntos donde se consume directamente el producto, como es el caso de bares, restaurantes…

El sector gourmet, por su parte, es una tendencia en crecimiento sobre todo por el creciente acceso a la información a través de Internet, porque los norteamericanos cada vez viajan más y se interesan por otras culturas, por la inmigración y por el crecimiento del canal ‘on site’.

Otras tendencias actuales en este mercado vienen impulsadas por el estilo de vida saludable, potenciándose los productos orgánicos, los grandes formatos y los formatos individuales multipack, la importancia de la comodidad y los platos preparados, las marcas blancas y la alimentación étnica.

También es importante conocer la filosofía a la hora de hacer negocios: “Los norteamericanos son prácticos y directos: primero quieren hacer negocios y luego, si surge, seremos amigos. El trato personal no es tan relevante como en otros países”, señala García.

FDA: ¿qué nos va a pedir?

Tenemos el producto que queremos vender en EEUU, conocemos los canales… así que ha llegado la hora de que entre en juego uno de los actores principales para que podamos exportar alimentos a este país: la FDA (Food and Drug Administration). Este organismo regula la entrada de productos farmacéuticos, vacunas, dispositivos médicos, cosméticos, biológicos, medicamentos y alimentos para animales…

La FDA tiene oficinas fuera de Estados Unidos -en Europa está en Bruselas-, aunque casi todos los procedimientos están centralizados en EEUU. Todo alimento ofrecido para la importación en los Estados Unidos tienen que cumplir con los mismos requisitos que los productos domésticos y cualquier otro específico relacionado con el producto, etiquetado, registro… “En el caso de las empresas europeas son más estrictos que con las de EEUU, y eso que aquí los controles son muy exhaustivos”, apunta García.

Dependiendo de nuestro producto, puede que también debamos tener en cuenta a otro organismo, la USDA, que regula parte de los alimentos, en concreto todo lo que tiene que ver con aves, carnes o alimentos que llevan más de un 2% de cárnicos.

Productos

¿Qué requisitos básicos va a exigir la FDA a nuestros productos? Que sean inocuos (seguros); estén libres de contaminación (microbiana, química, suciedad,…);  hayan sido manufacturados bajo buenas prácticas; estén etiquetados apropiadamente y cumplan con las reglas y procedimientos administrativos requeridos (registro, previo aviso,…).

Registro de establecimientos

Para que los trámites con la FDA lleguen a buen puerto, la empresa también deberá inscribirse en el registro de establecimientos de la Food and Drug Administration. ¿Quién tiene que inscribirse? Cada una de las instalaciones. “Si tienes dos fábricas, o si en una fabricas y en la otra envasas, tienes que registrar las dos. Si vendes tu producto con otra marca, la que pone la marca también tiene la obligación de registrarse. Sin embargo, si tienes varias marcas, entonces vale con un único registro porque todas corresponden al mismo fabricante”, aclara García. A modo de resumen, deben registrarse los fabricantes o procesadores, los empacadores y quienes realicen operaciones de almacenamiento. El requisito se aplica a todas y cada una de las instalaciones, no a firmas o compañías en conjunto.

El registro es gratuito si lo realiza la misma empresa. La FDA va a pedir a la empresa un agente local, que será el contacto con la FDA a nivel de comunicación; existen empresas que suelen cobrar una tasa por este servicio. Una vez que el establecimiento se registra, no se requiere un registro nuevo a menos que la firma se mude o cambio de dueño. ¿Qué cambios hay que notificar? Cambios de productos que se van a vender, si modificamos el teléfono o el correo electrónico u otra información relevante. Si la empresa cambia de dueño hay que hacer de nuevo el registro en el momento, no esperar a la renovación.

A la hora del registro es recomendable no poner al importador como contacto por si la relación se deteriora, ya que podría dar de baja a la empresa en el registro de la FDA y no comunicárselo. En consecuencia, en la aduana retendrían todos los productos, aunque se tratasen de simples muestras para un nuevo importador. Para el registro ante la FDA, García recomienda elegir a una figura neutra, no al importador.

Aviso previo

El ‘prior notice’ o aviso previo es la comunicación a Aduanas de Estados Unidos de que va a llegar un producto. Todas las entradas que incluyan alimentos o suplementos dietéticos, incluyendo muestras y entradas a la Zona Franca o en ruta a otro país, necesitan un aviso previo. Para entradas por correo internacional, el aviso se hace antes de que se haga el envío y el recibo con la confirmación debe acompañar a la entrada. El aviso previo se puede enviar electrónicamente.

vinoIngredientes, aditivos y colores

Los ingredientes y aditivos que contengan nuestros productos deben estar aprobados por la FDA o GRAS (generalmente reconocidos como inocuos). El registro completo se puede comprobar en el apartado Everything added fo food in the United States. Si un ingrediente o aditivo de nuestro producto no estuviera en el listado se puede solicitar su inclusión, pero el proceso lleva tiempo ya que es necesario que se realicen análisis, pruebas de laboratorio…

De igual manera, todos los colores añadidos a un alimento deben ser aprobados como tales por la FDA. Entre otros colores curiosos ya aprobados se encuentran el carmón, jugo de vegetales, cúrcuma, azul ultramarino o el jugo y polvo de remolacha. También existe un listado de colores prohibidos coom el negro carbono, el cloruro férrico o el sulfato ferroso.

Cuidado con el etiquetado

Las empresas deben asegurarse de que sus productos cumplan con la etiqueta necesaria exigida por el Food Inspection Service: analizar la regulación específica por categoría de productos evitará que se incurra en costos innecesarios. Hay que tener en cuenta las especificaciones tanto para la etiqueta frontal como la trasera y las excepciones derivadas de los distintos tamaños de los envases y exigencias de los textos.

Entre los requisitos generales, la etiqueta debe estar escrita en inglés (“Sí o sí, pero puede ser bilingüe si toda la información está en ambos idiomas”, aclara García), las medidas deben seguir el sistema métrico estadounidense, y la información nutricional debe serguir el formato “nutrition facts”. Los ingredientes y colores deben aparecer con su nombre usual ya aprobado.

La información obligatoria que debe llevar todo producto en sus etiquetas, distribuida entre el panel principal y el de información, es: identidad del alimento, listado de ingredientes, nombre y dirección de la empresa/negocio, información nutricional, contenido neto, información de alérgenos e información relevante.

Entre los errores más comunes en el etiquetado que realizan las empresas españolas están poner las medidas y la información de las tablas nutricionales según los valores del sistema métrico español y no en el de Estados Unidos. Es obligatorio poner la procedencia del producto, pero muchas empresas lo etiquetan como “Product from Spain” cuando la fórmula correcta es “Product OF Spain”. Por darle un carácter más global, también hay casos en los que aparece “Product of EU” (European Union), pero éste es un error que no se admite: “Se debe especificar el país: España, Alemania, Bélgica…”, asegura la delegada de AREX en Estados Unidos.

¿Cómo es el procedimiento de importación?

En primer lugar, el importador presenta una notificación de entrada de los productos a la aduana de Estados Unidos, que a su vez lo notifica a la FDA. Ésta determina si el envío puede admitirse y si es necesario examinarlo. Si la FDA no realiza la inspección deben pagarse los aranceles correspondientes y el producto ya puede comercializarse en EEUU.

Si la FDA decide inspeccionar la partida, se toman muestras para realizar pruebas y la parte responsable deberá retener el envío en una bodega y mantenerlo sin alteraciones hasta ser contactado por la FDA. Tras la revisión, si todo está en regla, el envío se libera para su distribución una vez se hayan abonado los aranceles.

¿Y si no superan la inspección? Si los productos no cumplen con los requisitos establecidos, la FDA emite un aviso de detención y audiencia y el importador puede solicitar el reacondicionamiento del producto. Si se niega la entrada de los productos, se solicita al importador que los re-exporte o destruya.

Sanciones: de la destrucción del producto a demandas ante los tribunales federales

EEUU considera actos prohibidos el incumplimiento de la obligación de registro, actualización o cancelación del mismo, la importación de alimentos que carezcan de notificación previa, así como incumplir la obligación de establecer y mantener registros o de ponerlo a disposición de la FDA. Poca broma: el Gobierno Federal podrá iniciar acciones contra las personas que incurran en estas prohibiciones con una demanda civil o penal en los tribunales federales. Además, la FDA puede vetar a la persona que haya incumplido una prohibición para que no vuelva a importar a EEUU.

La FDA puede cancelar unilateralmente los registros de una instalación si verifica que no está funcionando o ha cambiado de propietario y el registro no ha sido debidamente cancelado o si determina que el registro corresponde a una instalación inexistente. La delegada de AREX en Estados Unidos advierte de que, aunque no se realizan con todas las empresas, sí tiene constancia real de que se producen registros en las propias fábricas.

Los alimentos importados sin registro o aviso previo pueden ser rechazados y retenidos en el puerto de entrada o transportados a un lugar seguro -siendo el responsable el encargado de pagar los costes de transporte y almacenamiento- a menos que la FDA determine que puede ser exportado inmediatamente. Un error en el etiquetado o información incompleta en el mismo puede ser objeto de sanción.

Los alimentos rechazados no pueden volver a Estados Unidos para ser vendidos, ni ser entregados a su dueño, agente u operador.

Ante una paralización del producto se puede presentar una solicitud de revisión a la FDA.

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