Jornada en Cámara Zaragoza

Con una economía estable, mano de obra altamente productiva y seguridad jurídica, El Salvador presentó ayer sus oportunidades de negocio e inversión ante las empresas aragonesas. «Contamos con una economía libre, estable y orientada a la exportación», destacaron los responsables salvadoreños.
Jornada sobre El Salvador en Cámara Zaragoza. De izquierda a derecha: Alfredo Samayoa, ministro de Relaciones Exteriores de la Embajada de El Salvador en España, Sigfrido Reyes, presidente de Proesa, María López Palacín, vicepresidenta primera de Cámara Zaragoza, Jaime Miranda, viceministro de Relaciones Exteriores de El Salvador, y Alfredo de Ojeda, cónsul honorario de El Salvador en Zaragoza.

Jornada sobre El Salvador en Cámara Zaragoza. De izquierda a derecha: Alfredo Samayoa, ministro de Relaciones Exteriores de la Embajada de El Salvador en España, Sigfrido Reyes, presidente de Proesa, María López Palacín, vicepresidenta primera de Cámara Zaragoza, Jaime Miranda, viceministro de Relaciones Exteriores de El Salvador, y Alfredo de Ojeda, cónsul honorario de El Salvador en Zaragoza.

El Salvador es un país con una extensión un poco más grande que la provincia de Zaragoza (21.041 km2 frente a 17.274 km2) pero con seis veces más de población. Con unas sólidas infraestructuras y unas notables ratios económicas, representantes del país presentaron ayer las posibilidades de negocio e inversión que ofrece este mercado en una jornada organizada por la Cámara de Comercio, Industria y Servicios de Zaragoza y las Consejerías Económicas, Comerciales y Turismo de El Salvador, con el patrocinio de Bantierra y el apoyo del Gobierno de Aragón.

Jaime Miranda Flamenco, viceministro de Cooperación para el Desarrollo de El Salvador, destacó en la jornada que su país «está centrado en promover el desarrollo de sus habitantes, mediante un plan quinquenal, dinamizando la economía. La mejora del clima de negocios se ha reflejado en un aumento de las inversiones extranjeras y de las exportaciones. Estamos comprometidos en los próximos años en promover nuevas relaciones económicas».

Sigfrido Reyes, presidente de Proesa (Organismo promotor de exportaciones e inversiones de El Salvador), fue el encargado de explicar los avances que ha logrado el país en los últimos años y por qué El Salvador es un mercado atractivo para la inversión extranjera. «Somos un país pequeño pero reconocidos por la calidez y tenacidad de su gente.

«El Salvador es una economía libre, estable y orientada a la exportación: tenemos un importante número de acuerdos comerciales, incluido con la UE», apuntó Reyes.

Acuerdo Centroamérica – Unión Europea

El presidente de Proesa también analizó las relaciones comerciales y económicas entre España, destacando que la agroindustria representa el 85% de las exportaciones procedentes de El Salvador a España, la confección el 6% y el calzado otro 4%. Por su parte, El Salvador importa de España industria química (30%), máquinas y aparatos mecánicos (23%) y metalmecánica (13%). «España ya es un importante inversor en El Salvador, destacando entre las principales industrias la conservera (Calvo), telecomunicaciones, industria, comercio, actividades financieras y de seguros».

¿Por qué El Salvador?

El presidente de Proesa repasó varios conceptos para destacar la idoneidad de su país como receptor de inversión extranjera: «El Salvador es un país con una economía estable, con bajos niveles de inflación y costos muy competitivos como, por ejemplo, en la energía. Una de las mayores ventajas es nuestra mano de obra altamente productiva reconocida por su laboriosidad, eficiencia y ética de trabajo. Cada año se incorporan 23.000 nuevos «Una de las mayores ventajas es nuestra mano de obra altamente productiva reconocida por su laboriosidad, eficiencia y ética de trabajo»técnicos y profesionales al mercado laboral. Además, nuestros salarios son relativamente bajos comparados con otros países del entorno y nuestro sistema fiscal es generoso respecto a las tasas impositivas en comparación con el resto de la región», aseguró.

Reyes también quiso recalcar la ventaja competitiva que ha aportado al país su gran apuesta por las infraestructuras: «Hemos hecho un gran esfuerzo y somos el número 1 en la región centroamericana en cuanto a la calidad de las infraestructuras. Somos los primeros en aeropuertos y, en carreteras y en puertos, ocupamos el segundo lugar. Hemos logrado una movilidad muy eficiente y el país interconexiona con las principales ciudades de la región, permitiendo que las empresas realicen sus operaciones logísticas eficientemente».

La estratégica ubicación del país se aprovecha además con zonas francas y parques de servicios que destacan «por su fácil acceso a infraestructura competitiva. La red facilita la inversión de industrias y de servicios asociados».

Incentivos fiscales y seguridad jurídica

Pero más allá de las infraestructuras, el presidente de Proesa quiso también detenerse en el sistema de incentivos fiscales a la inversión, estructurados a través de una ley de zona francas, una ley de servicios internacionales, una ley de turismo, una ley de incentivos a las energías renovables y una ley de fondos de inversión.

  • Ley de zonas francas: incentivos a actividades industriales y exención de impuestos locales (renta, municipales y transferencia de bienes raíces) y aranceles de importación
  • Ley de servicios internacionales: incentivos a servicios estratégicos (call centers, reparación y mantenimiento de aeronaves, logística, etc) y exención total de impuestos locales (renta y municipal) y aranceles de importación.
  • Ley de turismo: para proyectos turísticos con inversiones de 25.000 dólares o más. Exención de impuestos locales (renta y municipal), impuestos en la transferencia de bienes raíces y aranceles de importación.
  • Ley de incentivos a las energías renovables: exención de derechos arancelarios a la importación de maquinaria, equipos, materiales e insumos durante 10 años; exención del impuesto de la renta de 5 a 10 años; exención total del pago de impuestos sobre los ingresos provenientes directamente de la venta de las reducciones certificadas de emisiones.
  • Ley de fondos de inversión: los fondos de inversión se benefician de exención del Impuesto sobre la Renta, IVA y otros impuestos, así como exención de tasas por la transferencia de activos realizada para su conformación; los inversionistas se benefician de exenciones o de tasas reducidas de retención del impuesto sobre la renta por los ingresos o ganancias provenientes de su participación en el fondo.

Reyes también quiso trasladar la seguridad jurídica para las empresas que operan en el país: «Hemos construido un marco jurídico que protege y facilita la inversión pues nos interesa desarrollar una relación de largo plazo con los inversionistas, desarrollando una ley de inversiones, ley de asocios público-privados, ley de estabilidad jurídica para las inversiones, ley de firma electrónica y una ley de agilización de trámites para proyectos de construcción».

Reducción de la violencia

El presidente de Proesa no quiso evitar el tema de la violencia. «Cuando la gente ‘googlea’ “El Salvador” siempre aparecen resultados de que es un país peligroso. Estamos trabajando con determinación para mejorar nuestros niveles de seguridad pública y los esfuerzos comienzan a dar frutos, ya que se ha producido una reducción significativa en homicidios y extorsiones durante 2016».

Apertura comercial

En términos de apertura comercial, «El Salvador ofrece acceso preferencial a cerca de 1.200 millones de consumidores en 43 países del mundo. Nuestra ubicación facilita el acceso en tiempos cortos a las principales ciudades de América», apuntó Reyes, que destacó que los flujo de inversión han registrado un crecimiento importante en los últimos años.

¿Qué sectores son prioritarios para El Salvador? Existen oportunidades de inversión en sectores estratégicos para el país como aeronáutica (mantenimiento), agroindustria («Estamos especializados en azúcar y contamos con un café de excelente calidad»), energía («Nos hemos quedado rezagados en la parte eólica pero ahora la vamos a recuperar»), manufactura liviana (autopartes, dispositivos médicos, componentes…), servicios empresariales a distancia (call center, apoyo empresarial…), textiles especializados y confección, turismo (hoteles, centros de ferias y convenciones marinas, spas y centros de wellness).

‘Otra’ Zaragoza

En la jornada también intervino Alfredo de Ojeda, cónsul honorario de El Salvador en Zaragoza, quien también recordó que en ese país existe otra ciudad llamada Zaragoza fundada hace 150 años. «Las semejanzas entre la Zaragoza española y la salvadoreña van más allá del nombre y de que celebren el Día del Pilar: comparten una situación geográfica excelente, con grandes posibilidades logísticas».

El cónsul honorario recordó que El Salvador es un país «estable políticamente, con una alternancia con absoluta normalidad, y con estabilidad monetaria», destacando que el dólar estadounidense es la moneda oficial, «un incentivo y una garantía» ante fluctuaciones.

Abogado de profesión, Alfredo de Ojeda recalcó la seguridad jurídica del país: «El marco normativo es claro y transparente. Son normas perfectamente homologables a la legislación española».

El cónsul honorario también hizo mención a la población salvadoreña, «gente muy joven, preparada, muy laboriosa y donde prácticamente toda la población universitaria es bilingüe con el inglés».

Relaciones económicas Aragón – El Salvador

En el primer semestre del año, las exportaciones aragonesas a El Salvador se concentran principalmente en el sector textil, seguido por maquinaria y aparatos y material eléctrico. Por su parte, las importaciones, pese a no tener un volumen muy notable, se concentran sobre todo en el apartado de aparatos y material eléctrico.

* Datos de 2016 hasta el mes de junio
Cifras en millones de euros

Fuente: Base de datos de comercio exterior de las Cámaras de Comercio y la Agencia Tributaria

El Salvador

Ficha-país
Población: 6,52 millones de habitantes
Superficie: 21.041 km2
Capital: San Salvador
Idioma: Español
Moneda: Dólar estadounidense
PIB: 18.937 millones € (2014)
PIB per cápita: 3.100 € (2014)
Bandera de El Salvador