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El número de exportador autorizado: simplifica los trámites para acceder a aranceles reducidos

Los Tratados de Libre Comercio de la Unión Europea con otros países permiten establecer reducciones arancelarias. Para beneficiarse de esta ventaja, a medio plazo será obligatorio contar con un número de exportador autorizado, que sustituye al tradicional EUR.1, eliminando burocracia y posibles problemas Con el 20% de las importaciones y exportaciones mundiales, la Unión Europea […]

Los Tratados de Libre Comercio de la Unión Europea con otros países permiten establecer reducciones arancelarias. Para beneficiarse de esta ventaja, a medio plazo será obligatorio contar con un número de exportador autorizado, que sustituye al tradicional EUR.1, eliminando burocracia y posibles problemas

Con el 20% de las importaciones y exportaciones mundiales, la Unión Europea es la primera potencia comercial del mundo. Con el objetivo de crear mejores oportunidades comerciales y de superar las barreras al comercio, Europa adopta acuerdos comerciales con otros países y utiliza las negociaciones para abrir mercados.

En los últimos 17 años se han firmado numerosos acuerdos comerciales entre la Unión Europea y terceros países. El primero importante fue el de México en el año 2000. Ahora ya son cerca de 50 las naciones que han suscrito tratados con Europa, algunas muy relevantes.

En la actualidad la Unión Europea tiene acuerdos preferenciales con países como Corea del Sur, Argelia, Albania, Bosnia-Herzegovina, Serbia, Montenegro, Chile, Ecuador, Egipto, Islandia, Islas Feroes, Israel, Jordania, Líbano, Macedonia, Melilla, México, Noruega, Sudáfrica, Suiza, Turquía, Marruecos, Túnez, Perú, Colombia, Canadá, Costa Rica, El Salvador, Gaza y Cisjordania, Georgia, Guatemala, Honduras, Liechtenstein, Nicaragua, Panamá, Ucrania, Kosovo, Moldavia, Siria, países de Cariforum, Comoras, Madagascar, Mauricio, Seychelles, Zambia, Zimbabue, Kenia, Tanzania, Uganda, Burundi, Ruanda, Botsuana, Lesotho, Mozambique, Namibia, Suazilandia y, muy recientemente, Japón.

Los países con los que la Unión Europea tiene firmados Tratados de Libre Comercio aplican a la mayoría de productos de la UE aranceles de importación reducidos o nulos.

Este último, que entrará en vigor en 2019, ha sido un acuerdo histórico porque elimina los aranceles en casi todos los productos con los que se comercia con el país asiático. Además, se están tramitando acuerdos con Estados Unidos, Singapur, Vietnam, India, Malasia y Mercosur.

La importancia de mantener este tipo de relaciones comerciales con terceros países es indudable para las empresas. En virtud de estos acuerdos se reconocen las marcas, las normas técnicas, los protocolos de documentación, la aceptación de denominaciones de origen, etc. Pero lo más importante de cara a las compañías es que gracias a estos acuerdos se abren muchas oportunidades en el exterior porque se disminuyen o se eliminan los aranceles a la importación. Los países con los que la Unión Europea tiene firmados Tratados de Libre Comercio aplican a la mayoría de productos de la UE aranceles de importación reducidos o nulos. Así, en el primer año tras un acuerdo, el comercio intrazona aumenta, en algunos casos, hasta un 200%. “Los países latinos, por ejemplo, suelen tener aranceles muy altos, en torno al 20% y con los acuerdos prácticamente desaparecen”, explica Elena Pellejero, técnico del Área Internacional de Cámara Zaragoza.

Estos tratados permiten facilitar las operaciones comerciales entre países y uno de los protocolos que más se cuida siempre es el de origen. Hasta ahora, la prueba que justifica el origen preferencial de las mercancías para asegurar que la fabricación ha tenido lugar en la Unión Europea, es el Certificado de Circulación EUR-1. Siempre que se exporta algo se exige la factura, el packing list, el documento de transporte y el certificado de origen conocido como EUR.1. Este último es el que acredita dónde se ha fabricado el producto y es imprescindible para poder beneficiarse de los aranceles más bajos obtenidos gracias a los acuerdos.

Con el número de exportador autorizado, el empresario no necesitará solicitar a la aduana el correspondiente certificado acreditativo del origen de mercancía, sólo tiene que incluir el número en la factura.

En la mayoría de los Tratados de Libre Comercio firmados por la Unión Europea en los últimos años, está previsto un sistema simplificado de prueba de origen a través de un Número de Exportador Autorizado, en sustitución del EUR-1. Esta opción consiste en pedir a la autoridad aduanera competente un número de exportador autorizado. La ventaja  que supone esta figura es que es el propio exportador quien acredita el carácter originario del producto vendido mediante una declaración extendida en la  factura, orden de entrega  o cualquier otro documento comercial relacionado con el envío de las mercancías. En definitiva,  el exportador no necesitará ir a la aduana a solicitar el correspondiente certificado acreditativo  del origen de mercancía.

Además, ya hay países que exigen este número a la hora de importar y, de hecho, a corto plazo será imprescindible, pues la tendencia es la desaparición del papel y el impulso del uso de medios electrónicos.

Al solicitar este número de exportador autorizado, la aduana realiza una inspección en la empresa para comprobar que se va a usar correctamente. Para solicitar el número hay que aportar una serie de documentación relativa a la empresa y al producto a exportar. Debido a la complejidad que supone este trámite, la Cámara de Zaragoza ayuda a la empresa en la gestión para agilizar al máximo el procedimiento a través del Servicio de Tramitación del Número de Exportador Autorizado.

En primer lugar, se analizan las normas que afectan a la empresa en concreto y se les asesora sobre la inspección a la que van a ser sometidos. Los técnicos de Cámara Zaragoza mantienen reuniones con la empresa para analizar su operativa, productos a exportar y países de destino de las exportaciones, y elaboran un estudio de las normas de origen a aplicar. A través de este servicio se prepara el dossier a presentar para solicitar el número de exportador autorizado, se tramita y se realiza el seguimiento. “También revisamos los documentos que tienen que pedir a los proveedores y hacemos la solicitud electrónica a la Agencia Tributaria”, señala Elena Pellejero. Se realiza la inspección y, si los informes son positivos, reciben la certificación.

De esta forma, las empresas evitan tener que cumplimentar y entregar el EUR.1 que, por otra parte, es uno de los documentos que más trabas provaca en las aduanas de otros países. “Es el que más revisan porque es el que permite pagar menos aranceles”, explica Elena Pellejero, “las facturas que incluyen la declaración con el número exportador no dan ningún problema”.

Este servicio de Tramitación del Número de Exportador Autorizado ofrecido por la Cámara está abierto a todas las empresas, pero las que son miembros del Club Cámara obtienen un descuento.

 

 

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