El salón de plenos de la Cámara de Comercio de Zaragoza ha reunido a los embajadores y responsables comerciales de Indonesia, Malasia, Filipinas, Tailandia y Vietnam

Nieves Ágreda, junto con los embajadores

Con más de 600 millones de habitantes y un PIB conjunto de seis billones de dólares, la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) podría convertirse en la séptima economía del mundo en poco más de 10 años. En el primer semestre de 2017, el PIB del bloque oriental del sur ha despuntado hasta casi un 5%. Cifra que trasluce la potencialidad comercial e inversora proyectada desde y hacia su territorio, y que lo está categorizando como uno de los escenarios de negocio más interesantes a nivel internacional.

Este dinamismo económico y transaccional ha sido la principal tesis abordada en el foro de negocios que ha acogido la Cámara de Comercio de Zaragoza este martes. Una celebración por partida doble: el 50 aniversario de la ASEAN, y el 40 de la relaciones de esta con la Unión Europea. El salón de plenos de la Cámara ha reunido a los embajadores y responsables comerciales de Indonesia, Malasia, Filipinas, Tailandia y Vietnam, en la que los cinco representantes orientales han procedido a la exposición de las realidades económicas de los países miembros de la asociación, el análisis de la simbiosis comercial entre España y el sudeste asiático, así como las perspectivas de cada país en cuanto a infraestructuras productivas o turísticas. Al finalizar la sesión, alrededor de 40 empresas aragonesas se les ha otorgado la oportunidad de entrevistarse con los responsables asiáticos, para recibir asesoramiento comercial y conversaciones con un perfil algo más bussiness, al objeto de forjar futuras relaciones de negocios conjuntas.


Según la subdirectora general de la Cámara de Comercio de Zaragoza, Nieves Ágreda, “nuestra responsabilidad es sentar los caminos para que las empresas interesadas tengan más facilidades para acceder a estos mercados, y hacerlo con garantías”. Define la labor de la Cámara como “facilitadora” de los itinerarios comerciales requeridos, pues “es un mercado lejano, con particularidades económicas y culturales”, explica. Desde una visión más institucional, la jornada pretende “contribuir al estrechamiento de las relaciones comerciales” con estos países que califica de “hermanos”, y que sean “cada vez más las empresas aragonesas las que quieran invertir y solidificar su contacto comercial con ellos”.

Durante la sesión han intervenido los embajadores de Malasia, Zainal Abidin Bakar, de Indonesia, Yuli Mumpuni Widarso, de Filipinas, Emmanuel Fernandez (diputado jefe de la misión), de Tailandia, Rattikul Chansuriya, y el ministro consejero de Vietnam, Ly Duc Trung. Asimismo, han tomado participación miembros de los distintos ministerios de asuntos exteriores y representantes del comercio de la región. Los cinco coinciden en la necesidad de ampliar la tipología de los sectores inversores en sus territorios, además de exhibir y proyectar su capacidad económica: “Podemos proporcionar un gran mercado y venimos a España, y a Zaragoza en concreto, porque es nuestro principal partner potencial”, declara la coordinadora de ASEAN y embajadora de Indonesia en nuestro país, Yuli Mumpuni Widarso, que espera un “resultado del foro muy fructífero”.

La zona sudasiática se reviste como ruta estratégica a escala económica, política, y consecuentemente comercial. En este sentido, la Asociación de Naciones y Sudeste Asiático ambiciona reforzar la inclusividad de sus miembros en el mercado global, el desarrollo sostenible, además de la combinación de su ya conocida enérgica iconografía turística, con la emergencia económica. La región de la ASEAN la conforman en conjunto los estados de Malasia, Indonesia, Brunei, Vietnam, Camboya, Laos, Birmania, Singapur, Tailandia y Filipinas. De todos ellos, Indonesia es la economía más destacable y ha sido recientemente incorporada al G-20. Su área de influencia está bañada por aguas concluyentes de dos océanos: el Pacífico y el Índico. Esta cualidad le otorga un posicionamiento exclusivo, que contribuye a subrayar su riqueza como una de las economías mundiales emergentes más estables del mundo. Además, en 2016, entró en vigor el mercado único que ha permitido la circulación de bienes, capitales y mano de obra. Un mercado con abundancia de oportunidades internas y externas, conformado por esos 600 millones de habitantes.

Si bien los estados sudasiáticos comparten misión comercial como ‘miembro bloque’ de la ASEAN, cada país abriga objetivos particulares. En el caso de Filipinas, por ejemplo, explican que “después de casi 500 años de interacciones bilaterales con España, durante los últimos tratados nos dimos cuenta de que no gozaba de un puesto demasiado alto en la lista de relaciones comerciales”. En el de Malasia, miles de sus estudiantes cursan estudios en universidades españolas, sobre todo, en la rama de la ingeniería. Cuenta su embajador que Zaragoza produce brillantes expertos en ingeniería logística; algo que resulta profundamente interesante para forjar interacciones en los sectores de ambos países. En los últimos años, los asentamientos empresariales españoles en el sudeste asiático ha ido in crecendo. Multinacionales como Indra, Pescanova o Repsol tienen sede localizada allí. No obstante, a pesar del trampolín económico de esta concreta región oriental, han de consumarse las relaciones. Y por ello están aquí. Haciendo gira por España.