DICSA trabaja con empresas de cerca de un centenar de países y cuenta con 4.000 clientes de los cinco continentes. Vende fuera de España en torno al 60% de su producción y se ha convertido en una de las distribuidoras con más stock del mercado. En el último año alcanzaron una facturación de 57 millones de euros e incrementaron sus exportaciones en más del 35%. Su rápida red de distribución, escuchar las necesidades del cliente y la adaptabilidad son las claves de su éxito.

El reto

Ampliar su red comercial y su cartera de productos para fidelizar a los clientes y llegar a nuevos mercados. Optimizar sus entregas y abrir nuevos centros logísticos, apostando siempre por la calidad.

Las claves

Entender lo que necesitan los clientes: amplia gama de productos disponibles en stock, precios competitivos, servicios logísticos avanzados, información en tiempo real, asesoría técnica, etc.

¿Cómo se pasa de ser una empresa familiar a convertirse en referente mundial en su sector? DICSA nació en 1983 como empresa dedicada a la distribución de conducciones hidráulicas y productos de estanqueidad a nivel local y regional, y actualmente es líder en fabricación de racores de acero inoxidable y en distribución de conducciones, componentes hidráulicos y neumáticos.

La sede de DICSA en Zaragoza está ubicada en el polígono Alcalde Caballero.

En su primera década de vida, la compañía ya logró crear una amplia red comercial con cobertura en toda España. «Comprobamos que teníamos dificultades para suministrar rácores de acero inoxidable a nuestros clientes, ya que los fabricantes existentes o eran muy caros o no tenían suficiente stock», explica la presidenta de DICSA, Irene Carmen. Así surgió la fábrica de racorería en acero inoxidable que sirvió para hacer frente a su propia demanda, ya que este material era un nicho de mercado que estaba por explotar.

Como en España se consumía poco acero inoxidable, DICSA comenzó a exportar. El mercado francés fue su primer destino, donde empezaron a vender toda su gama de productos en 1995, mientras que en el resto de la Unión Europea comenzaron sólo con sus rácores de acero inoxidable.

«No sólo vendemos productos, sino que ofrecemos el mejor servicio al cliente. Somos el proveedor de confianza y que lucha día a día por mejorar»

En la actualidad, DICSA trabaja con empresas de cerca de un centenar de países y cuentan con unos 4.000 clientes de los cinco continentes. La compañía tiene su sede en Zaragoza, pero también cuenta con centros logísticos en China y Alemania, y con filiales en Estados Unidos e Italia y una oficina comercial en Latinoamérica. Vende fuera de España en torno al 60% de su producción y se ha convertido en una de las distribuidoras con más stock del mercado, con alrededor de 65.000 referencias. En el último año alcanzaron una facturación de más de 57 millones de euros, lo que supuso más de un 23% de incremento respecto al año anterior. Este incremento fue especialmente significativo en las exportaciones, donde aumentaron su facturación en más del 35%.

La empresa DICSA

La empresa es líder en fabricación de racores de acero inoxidable y en distribución de conducciones, componentes hidráulicos y neumáticos. Su sede está en el Polígono Alcalde Caballero de Zaragoza (telf: 976 464 100).

Año de fundación 1983
Número empleados 190
Facturación en 2018 57 M €
Presencia internacional 100 países

Su próximo objetivo es ampliar su capacidad logística en China. «Tenemos previsto ampliar nuestras instalaciones en el país asiático, esto servirá tanto para mejorar los tiempos de entrega en esa zona, como para implementar el sistema logístico con envíos directos a los almacenes de España, Alemania, Italia e, incluso, se realizarán envíos directos a los grandes clientes que realicen compras programadas», explica el director general, Daniel Carmen.

Actualmente están desarrollando una estructura comercial en China, donde se han diferenciado gracias a la calidad de sus productos. Además, la compañía está inmersa en la mejora de su centro logístico en Alemania y la filial en Estados Unidos que, aunque nacieron a finales de 2017 y 2018, respectivamente, son proyectos en los que siguen trabajando para mejorar y convertirse en un referente. El objetivo de DICSA es ampliar su red comercial y su cartera de productos para fidelizar a los clientes de siempre y para llegar a nuevos mercados.

Racores, conducciones, componentes hidráulicos y neumáticos son los principales productos fabricados por DICSA.

«Conseguir la mejor calidad a un precio competitivo es esencial», añade la presidenta. Su gran entramado logístico les permite dar uno de los servicios de distribución más rápidos del sector. «Uno de nuestros puntos fuertes es que nuestros productos –racores, conducciones, componentes hidráulicos y neumáticos, especialmente– estén disponibles para el cliente en 24 horas», señala el director general de DICSA. «Nosotros no sólo vendemos productos, sino que ofrecemos el mejor servicio al cliente. Somos el proveedor de confianza y que lucha día a día por mejorar», asegura.

Por eso, desde 2015 DICSA empezó a colaborar con la empresa de logística alemana Dachser para mejorar su servicio internacional con salidas diarias y plazos de entrega ajustados. El acuerdo también impulsó la actividad de la compañía logística que, para dar respuesta a desafíos como el que planteaba Dicsa y aprovechando la fortaleza de su red, abrió líneas diarias desde Zaragoza a Alemania, primero, y posteriormente a Italia.

Dicsa cuenta con cerca de 200 trabajadores.

«La clave de nuestro éxito ha sido el tesón, el trabajo y el saber escuchar a nuestros clientes para intentar satisfacer todas sus necesidades», explica Irene Carmen. Su alta capacidad de adaptación ha sido fundamental para crecer como empresa, adaptando poco a poco el nivel de productos que distribuyen. El 60% de los artículos que distribuyen son diseñados por ellos mismos y pertenecen a su marca TrAle, que ya cuenta con unas 40.000 referencias.

La capacidad de trabajar en equipo es otra de las claves que destacan en DICSA, que cuenta con cerca de 200 trabajadores que son capaces de atender a los clientes en múltiples idiomas. «En este mundo cambiante es necesario apostar por la adaptabilidad de las compañías. No todos los mercados exteriores son iguales y las compañías deben adaptar su estrategia de negocio a cada mercado», explica Daniel Carmen.

En DICSA tienen claro que antes de llegar a un nuevo mercado es necesario documentarse y establecer una estrategia de venta adaptada a los clientes de estos territorios para conocer sus motivaciones de compra y adaptar la documentación y la presentación de los productos. También son conscientes de la importancia del I+D+I e invierten continuamente en tecnología y automatización. En los últimos años su capacidad de producción ha aumentado en un 100% y su sede central cuenta con más de 20.000 metros cuadrados de almacenes robotizados.

Una de las mayores dificultades a las que se enfrentan es que sus clientes están muy dispersos geográficamente, por lo que Internet y la venta online se ha convertido en una herramienta fundamental para ellos y que mejoran continuamente. En 2001 se renovó el sistema informático mejorando la asistencia en el proceso de pedido y envío. Además, consideran que «el e-commerce Business to Business aún está por explotar. Esto es sólo el principio y en Dicsa debemos estar preparados», explica Irene Carmen.

 

Lecciones aprendidas

En este mundo cambiante es necesario apostar por la adaptabilidad de las compañías. No todos los mercados exteriores son iguales y las compañías deben adaptar su estrategia de negocio a cada mercado.

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