Una trabajada cultura de calidad, una firme apuesta por la innovación y un exquisito servicio al cliente se ha materializado en el actual BTV, que cuenta con plantas productivas en dos continentes y utiliza tecnología de última generación para diseñar y fabricar sus productos, que lo han convertido en uno de los líderes del sector de la ferretería y la seguridad

El reto

Continuar con una amplia gama de productos, un servicio rápido y expandiendo su red de ventas presente en cada ciudad.

Las claves

El éxito radica en la confianza del cliente, por ello hay que esforzarse por conseguir la máxima calidad y el más cuidado servicio.

Cajas fuertes, buzones, productos de seguridad… Si cuenta con alguno de estos productos en su hogar, probablemente haya salido de la fábrica de BTV, pues esta empresa zaragozana cuenta ya con 6.500 clientes en todo el mundo.

La empresa arrancó en 1962, con un pequeño taller familiar de 300 metros cuadrados y 3 empleados. Su fundador, el actual presidente Jesús Villaverde, supo ver la oportunidad en el hasta entonces poco explotado mercado de los buzones y reinventó este objeto, transformándolo en un elemento de estética cuidada, siendo pionero en España presentando el primer catálogo de buzones decorativos. Con el paso de los años, BTV se ha convertido en una empresa puntera y líder en exportación.

Planta de BTV en Zaragoza.

En la década de los 70, BTV se distanció de sus competidores gracias a su amplia gama de productos, al servicio rápido, y a la expansión de su red de ventas y asistencia presente en cada ciudad. El sostenido crecimiento experimentado desde los años 70 en los mercados de la ferretería y la construcción, acompañado por el constante aumento de la capacidad productiva y la incorporación de los últimos adelantos tecnológicos en los años 80, consolidaron a BTV como líder en el mercado español de buzones.

BTV cuenta con una extensa gama de buzones, fabricados en diferentes materiales para instalar en interior, exterior y jardín, resistentes a las inclemencias y el paso del tiempo, para montar tanto individuales como en grupo o conjunto. También fabrica otros productos para comunidades de vecinos, armarios para llaves, estructuras porta anuncios, cestas de publicidad y papeleras.

BTV emprendió una política de diversificación de producto en los años 80 que la llevó hasta un nuevo mercado: la caja fuerte doméstica. “A raíz de nuestro éxito fabricando buzones, muchas constructoras y ferreterías se convirtieron en nuestros clientes de confianza. Nos comentaban sus necesidades y gracias a ellos vimos una oportunidad de negocio en las cajas fuertes. Apostamos por una estrategia de crecimiento basada en la diversificación de producto y tuvimos la suerte de que el esfuerzo y la dedicación dieron sus frutos, nos consolidamos también como fabricantes de cajas fuertes. Al éxito ayudó mucho que mi padre fuese un gran amante de la electrónica. En cuanto le rondó la idea de las cajas fuertes comenzó a trabajar en el desarrollo de modelos de cajas fuertes con teclado electrónico. Invirtió gran cantidad de recursos en un laboratorio de investigación propio con especialistas del sector y en plenos años 80 lanzamos nuestro primer catálogo de cajas fuertes”, explica Eva Villaverde, gerente de BTV.

Precisamente las aplicaciones del departamento de I+D en sistemas de cerradura electrónica digital para cajas fuertes, han convertido a BTV en uno de los fabricantes más innovadores y dinámicos a nivel internacional. El uso de nuevos materiales y los esfuerzos por dotar a sus cajas fuertes de funcionalidad y diseño, dieron sus frutos.

“Hoy en día la inversión en I+D es imprescindible para crecer, diría incluso que para sobrevivir”

BTV es ya especialista en cajas fuertes y armeros, tanto para el hogar como para bancos, hoteles o empresas. Disponen de sistemas de cerradura mecánica o electrónica, e incluso las hay equipadas con las últimas tecnologías, que pueden gestionarse desde un smartphone. También instalan sistemas de cámaras para videovigilancia y domótica para poder controlar un hogar a distancia.

Gracias a su especialización en cajas fuertes de media y alta gama, BTV comenzó a trabajar con la industria hotelera, abriendo así una nueva línea de negocio, con una completa oferta de cajas fuertes específicas para hotel, minibares y accesorios para habitación, baño y áreas comunes. Hoy, son más de 500.000 las cajas fuertes de BTV instaladas en hoteles de todo el mundo. Además, fabrican una amplia variedad de rótulos de metacrilato, acero inoxidable, madera, señalización, letras y números para zonas comunes y expositores.

Esta línea les ha llevado a integrarse en el Canal Contract. “El contract nos ofrece la posibilidad de establecer sinergias con empresas de la zona que interesan a nuestro negocio. Es una potente herramienta de networking que nos permite tomar contacto con decisores y conocer de primera mano la opinión de los clientes, además de tener referencias de cadenas hoteleras de diferentes países”, señala Villaverde.

La empresa BTV, SL

La empresa fabrica y comercializa buzones, cajas de seguridad y elemenos para hostelería, entre otras cosas. Tiene fábrica en Zaragoza y filiales en México, República Dominicana y China. Ctra. Nacional II, Km. 333- Polígono Industrial BTV- Alfindén. La Puebla de Alfindén (Zaragoza). Telf: 976 10 80 88

Año de fundación 1962
Número de empleados 110
Facturación 2018 11 M €
Presencia interancional 20 países

En los años 90 comenzó la expansión internacional de BTV, que empezó a vender en Europa y América. “Estudiamos las posibilidades de crecimiento que teníamos más allá de nuestras fronteras y durante esta década nos establecimos en México y China. México era un punto estratégico para introducirnos en el mercado hotelero del Caribe y China un país muy interesante a nivel de producción y de conexión con el mercado asiático y por aquella época, todavía poco explorado por las empresas españolas”, asegura Eva Villaverde. Por ello, las principales dificultades que encontraron fueron la falta de experiencia en los modos culturales y de mercado, y en el caso de China, también la barrera idiomática. Además, la empresa tuvo que ampliar su planta de producción de Zaragoza y en 1995 estrenó  sus instalaciones actuales, con más de 18.000 metros cuadrados de extensión.

BTV continuó su expansión con su establecimiento en China en 1998, realizando una fuerte inversión en una planta de fabricación propia en Hangzhou: BTV China. “Fuimos la empresa española número 40 que se instalaba en China”, recuerda Eva Villaverde. Así, sus clientes en Asia obtienen los mismos productos, con la misma calidad y un servicio rápido en su mismo idioma. Comenzaron con un socio local, pero desde 2002 continuaron por su cuenta. La fábrica se trasladó en el año 2006 a Jiaxing, a solo 90 km. de Shanghai, donde hoy está establecido el centro logístico de BTV en Asia. Allí fabrican la línea de cajas fuertes más económica. “Hay otros países con mano de obra más barata, pero para nosotros China sigue siendo interesante y competitivo”, añade Villaverde.

Eva Villaverde, directora ejecutiva de BTV.

Actualmente acaban de abrir una sede en República Dominicana y su objetivo es consolidarla y seguir expandiéndose en la zona Caribe y México, “manteniendo siempre los estándares de calidad y el esmerado servicio al cliente que nos han hecho llegar donde estamos. En Europa vamos a lanzar próximamente nuevas gamas de buzones y cajas fuertes con importantes contenidos tecnológicos, y esperamos seguir siendo la empresa de referencia para un servicio impecable antes y después de la venta”, señala la gerente.

Para la empresa zaragozana es muy importante el I+D porque las necesidades de seguridad del mercado requieren soluciones integrales que no se limitan solo a la seguridad física del objeto en cuestión. Para satisfacer estas necesidades y sabiendo la importancia de esta función, BTV destina un alto porcentaje de sus recursos al I+D que a su vez está dividido en las áreas de mecánica, electrónica e informática, bajo la supervisión y coordinación directa desde la dirección. “Hoy en día en todos los sectores la inversión en I+D es imprescindible para crecer, diría incluso que para sobrevivir. El nuestro no es una excepción. Siempre hemos sido conscientes de ello y desde que creamos nuestro propio laboratorio de I+D, formado por expertos en ingeniería, diseño y electrónica, destinamos una parte importante de nuestro presupuesto a adquirir y desarrollar la última tecnología para fabricar los productos que demanda el mercado a los precios más competitivos”, explica Villaverde.

También la innovación pasa por apostar por nuevas gamas de productos. Conscientes de ello, la compañía lanzó al mercado el año pasado  su gama de cilindros y herrajes, pensada tanto para ferreterías como cerrajerías.

La nueva página web de BTV se ha convertido en la referencia del sector. A través de este programa en internet, todos los clientes tienen acceso al estado de sus pedidos, consulta sobre stocks, ofertas, estados contables, etc, en tiempo real y disponible 24h.

A lo largo de todo este tiempo, no sólo clientes y mercado han dado buena acogida a BTV, también ha sido reconocido con varios galardones que avalan su trayectoria, como el premio Pilot a la excelencia logística, el sello de responsabilidad social corporativa o el sello Cepyme 500.

Esta es la historia de BTV, un absoluto referente en la fabricación de buzones, cajas fuertes y productos de gama hotelera en todo el mundo que ha basado su éxito en conseguir la confianza del cliente gracias a un buen servicio.

 

 

Lecciones aprendidas

Una cultura de calidad y de exquisito servicio al cliente les ha permitido un continuo y controlado crecimiento hasta llegar al BTV de hoy en día.

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