Este miércoles ha tenido lugar una jornada sobre oportunidades de negocio en Bulgaria

Bulgaria se estrena como una de las economías emergentes más explotables a nivel comercial y Aragón como un asociado exterior atrayente. El Gobierno de Aragón, el embajador búlgaro y CEOE Aragón estrechan relaciones en un Foro Empresarial al que han asistido alrededor de 30 empresarios aragoneses que ven este país como un interesante partner de inversión.

De Bulgaria poco se sabe en España. Al menos, en cuanto al ámbito económico-comercial. En Aragón: algo similar. El volumen total de exportaciones aragonesas alcanzó en 2016 los 31,6 millones de euros; la importación, 10 millones. Es una buena cantidad de dinero, sin duda, pero no en términos macroeconómicos. Por eso, el Gobierno de Aragón, CEOE Aragón y la embajada de Bulgaria en España han organizado un Foro Empresarial al que han asistido alrededor de 30 empresas aragonesas, y cuyas líneas maestras se han centrado en las oportunidades de negocio e inversión del territorio búlgaro. Porque existen, y las expectativas son muy elevadas. El objetivo: crear sinergias.

Según el embajador, Ivan Kondov, gran parte del potencial búlgaro “estaba cubierto por el telón de acero”. Hasta que no se sucedió su incorporación en la Unión Europea, el país enfrascado en rosas no empezó a despuntar en transacciones exteriores. Este 2017 cumple diez años dentro de la UE. Diez años muy productivos y de infrenable impulso.

Actualmente Bulgaria se sitúa como una de las economías emergentes más estables a nivel comercial. Tanto, que es de los únicos países en el que la crisis ha causado estragos más bien leves. En este tiempo, su economía ha adoptado los requerimientos necesarios para considerarse economía de mercado. No obstante, para exponenciar aún más su potencial, necesita inversión y camaradas extranjeros. “Hoy se sacarán conclusiones interesantes”, apunta el presidente de CEOE Aragón, Fernando Callizo. Las relaciones con Bulgaria son crecientes, pero siguen existiendo amplios márgenes de mejora. Según apunta Callizo, las razones son variadas: “Las buenas condiciones búlgaras para la inversión, su repunte en el sector de las infraestructuras o la energía, y  la fortaleza del sector exterior aragonés, que es una de las grandes bazas de nuestra economía”.

En los últimos años, Bulgaria ha llevado a cabo políticas exteriores y financieras que han logrado un inventario estadístico afable: “Un 3,4% de margen positivo, una deuda pública de menos del 30% y un 2% de déficit”, desglosa el embajador. En este sentido, “la coalición gubernamental está trabajando por la apertura y creando leyes para estimular la inversión”, argumenta Kondov. Por ello, afirma, “el territorio búlgaro es una buena base comercial para empresas españolas y aragonesas”.

El fortalecimiento de las relaciones entre Aragón y Bulgaria van a ir alineadas con los sectores que más desarrollo han presentado a lo largo de estos diez años: tecnologías informáticas, telecomunicaciones, automoción, industria química, farmacéutica, medioambiente, energía eléctrica o textil. El transporte es otra de las variables que Bulgaria maneja de cara a los próximos cursos económicos, porque pretende instalar un sistema ferroviario con una extensa ramificación que permita mejores conexiones y traspasos de mercancías.

El director general de Economía del Gobierno de Aragón, Luis Lansapa, asegura que “desde que la economía es ciencia, la comercialización entre países ha resultado siempre beneficiosa”. Además, durante los años de la crisis, la internacionalización ha permitido la supervivencia de un alto número de empresas. Una sinergia siempre es positiva y con Bulgaria se ha producido una aceleración: “Las exportaciones en el último año han aumentado un 200%, sobre todo de alimentación o textil, y 128 compañías tienen relaciones comerciales allí”, señala Lansapa. La meta es conseguir posicionar Aragón como importante asociado comercial, “al igual que ya lo son Alemania o Italia”.