El tejido industrial de Aragón implementa su conversión a la llamada Cuarta Revolución Industrial. El proyecto “Aragón 4.0”, ejecutado por el Instituto Tecnológico, ayuda a las empresas en la transición digital hacia modelos de Tecnologías del Futuro, como el Big Data, la Robótica Colaborativa o los Sistemas Ciberfísicos.

La cámara anecoica absorbe las reflexiones producidas por ondas acústicas o electromagnéticas

La cámara anecoica absorbe las reflexiones producidas por ondas acústicas o electromagnéticas

La Comunidad aragonesa lleva un tiempo desarrollando el proceso de transición digital en sus tejidos industriales, que se circunscriben de manera paulatina bajo las leyes de la llamada Cuarta Revolución Industrial. La reformulación de los modelos empresariales está resultando casi tan disruptiva como la propia irrupción de las tecnologías fundadoras del sistema 4.0: Big Data, Cloud Computing, Fabricación Aditiva, Impresión 3D, Robótica Colaborativa, Sistemas Ciberfísicos, Simulación, Ciberseguridad, Realidad Aumentada…Los conceptos resuenan cada vez más en sociedad, pero su amplitud de aplicación se encuentra todavía en fase embrionaria. Y en ello estamos. La industria 4.0 permite la optimización de tiempo, riesgos y dinero. Acogiéndose al nuevo modelo, la precisión predictiva y productiva es de una altitud excepcional; cualidad que se traduce en la oferta de productos de mayor calidad y perfectamente ajustables a las necesidades del cliente.

HACIA UNA INDUSTRIA INTELIGENTE

Que el futuro haya llamado a nuestras puertas y debamos cruzar la morada de la confortabilidad…asusta, y mucho. Por ello, el primer paso para el reajuste de los modelos es la reeducación de la mentalidad humana; algo para lo que, según la responsable de comunicación del Instituto Tecnológico de Aragón (Itainnova), Lourdes Buisán, “los milennials van a ser grandes embajadores del cambio”. De esta concienciación colectiva quiere encargarse la estrategia definida por el Gobierno autonómico.

El proyecto Aragón 4.0, ejecutado por Itainnova, impulsa el avance empresarial de la Comunidad, ayudando a las empresas a iniciarse en el proceso de conversión digital. Una labor que la última evaluación de la Comisión Europea destaca como ejemplar. “Trabajamos en el plano de la orientación y en el de la implantación. Ayudamos a las empresas en la detección de las tecnologías más convenientes para su negocio y las desarrollamos”, explica Alfredo Gómez, responsable de proyectos de Itainnova. Para ello, los expertos del instituto organizan roadmaps formativos: itinerarios personalizados, teniendo en cuenta características propias, como la variable sector, tamaño de negocio o misión de la propia empresa.

La significación de la Smart Factory plantea otorgar a los actores productivos nuevas capacidades en cada uno de los puntos del proceso. Con su tecnología y el agregado de “inteligencia” a máquinas y herramientas, es posible lo hasta ahora imposible. Gracias a la simulación, monitorización o la sensorización, es viable gobernar objetos tangibles, e interconectar la “metarred” de actores de la cadena productiva. En el campo computacional, se han ingeniado nuevas técnicas, a través de las que resulta plausible manipular información, prácticamente a tiempo real, así como gestionar con más exactitud los recursos disponibles antes, durante y después de la fabricación (autodiagnóstico).

Mediante este poder predictivo, y gracias al ligero intercambio de los flujos informativos, se puede controlar a distancia cualquier incidencia y corregirla, así como plantear todas las combinaciones dentro del universo de la probabilidad matemática y seleccionar la mejor opción. Es, por tanto, la introducción de la adaptabilidad, la flexibilidad, y la interoperatividad, contribuyendo así al aumento y mejora de la producción y la oferta de servicios.

La sala demo es empleada por empresas para probar las tecnologías 4.0 en sus negocios

La sala demo es empleada por empresas para probar las tecnologías 4.0 en sus negocios

TECNOLOGÍAS 4.0

Las empresas aragonesas poco a poco asumen que la evolución natural del tiempo genera una obligada transformación de sus negocios. “Es un tema que tarde o temprano afectará a todas”, afirma Alfredo, pero, ahora, por capacidad de recursos, son las grandes empresas “las alumnas más avanzadas”. Aun así, Aragón es una de las comunidades pioneras en esta transición, y cualquier sector abriga potencialidad para decir adiós a los sistemas analógicos. Itainnova ha guiado a empresas del ámbito de la construcción, la industria, las telecomunicaciones, la luminaria, el calzado, la logística o el transporte: “Cada vez son más las empresas predispuestas, pero quizá el proyecto más exitoso haya sido el dron del Grupo Sesé, que permite realizar el inventario de un almacén con semejante volumen mucho más rápido y con menos margen de error”, analiza.

Las tecnologías 4.0 pueden clasificarse en aquellas que ejercen de cerebro, como el sector “cyber” con el Big Data o la Simulación, y las que ejecutan acciones, como el caso de los robots o los werearables. En Itainnova realizan pruebas científicas en su sala demo. Allí, un micro-supermercado ejerce de representante de las “Tiendas del Futuro”, cuyos estantes emplean sistemas cognitivos y sensoriales, como la volumetría, que envían información inmediata sobre cada uno de los productos. Otras herramientas, como las gafas de realidad virtual, permiten hacer lectura de características de productos sin siquiera abrir las cajas. La mesa logística multiaxial permite dibujar simulaciones a varios ejes dimensionales de, por ejemplo, todo el trayecto de Zaragoza a Rusia, que puede resultar muy útil para un transportista de fruta. Por su parte, el brazo robótico puede ser un interesante tándem para evitar lesiones en los trabajadores, además de realizar un trabajo con una multiplicación de veces elevadísima con respecto al de carne y hueso. Estos son solo algunos de los proyectos que se han o están implementándose hoy día, pero Aragón, y sus expertos en ingeniería, electrónica, física y demás aristas de las modalidades del desarrollo tecnológico, trabajan para perfeccionar las técnicas dentro del sector de la investigación e innovación.

A lo largo de la historia, la asistencia al cambio, a la llegada de nuevas herramientas desestabilizadoras del orden siempre nos ha atemorizado. Le ocurrió a la imprenta; al teléfono; a la televisión. Hace poco, lo sufrió Internet. Todas ellas han venido acompañadas de artificiosas teorías conspiratorias y temores. ¿Seremos sustituidos por robots? Pues sí. Pero esto también forma parte de la propia evolución y los humanos pasaremos a un plano superior, o simplemente diferente…porque nosotros, y de esto no caben dudas, somos el verdadero futuro.